El 13 de diciembre de 2025, el Teatro Coliseo de Villacarrillo (Jaén) fue el escenario del debut de Más allá de las llamas, un trabajo discográfico de la cantaora japonesa Noriko Martín. Tras su estreno en tierras jiennenses, la artista presentó el álbum en la sede de la SGAE en Madrid, consolidando un proyecto que destaca por su ambición: un disco cantado íntegramente en japonés que hermana la jondura flamenca con la sensibilidad oriental.
Producido por el sello Dulcimer Songs, bajo la dirección de Paco Ortega y grabado por Pablo Martínez en los estudios Musigrama de Madrid, en este trabajo la impronta flamenca se entrelaza con sonoridades internacionales gracias a la colaboración de figuras de la talla de Jorge Pardo, Tino di Geraldo y Diego Magallanes.
Noriko, que se define como la «voz oriental» del flamenco, descubrió su pasión por este arte a finales de los 90 tras asistir a un espectáculo de ballet clásico español. Su visión es clara: «El flamenco es Patrimonio de la Humanidad y, por tanto, puede ser cantado en cualquier idioma y desde cualquier rincón del mundo, sin perder por ello su pureza ni su autenticidad».
La artista identifica paralelismos técnicos y emocionales profundos entre ambas culturas. Según Martín, el canto tradicional japonés y el flamenco comparten estructuras como los ayeos de la salida o temple y los remates finales con cambio de tono o de registro que aparecen, por ejemplo, en el macho para rematar un cante.
Asimismo, encuentra una conexión estética en el concepto de «movimiento y quietud», presente tanto en el baile flamenco como en el teatro Noh y Kabuki. En el plano emocional, destaca la melancolía que evoca el uso del modo frigio, y señala una coincidencia antropológica fascinante: la espontaneidad festiva de las celebraciones japonesas guarda un estrecho parecido con el espíritu de una fiesta por bulerías.
Aunque el disco se sustenta sobre palos tradicionales —siguiriya, bulerías, alegrías o tangos—, funciona como un ejercicio de hibridación donde el japonés es la lengua vehicular. Noriko integra con maestría melodías de cantos tradicionales nipones, como el Soma-bushi o el Akita-ondo.
En cuanto a la lírica, el álbum es un viaje literario que abarca diferentes épocas. En los textos —en su mayoría de la propia Noriko—, encontramos reminiscencias del Cantar de Heike (siglo XIII) así como citas puntuales de versos de la poeta Akiko Yosano (siglo XX). Algunos de ellos nos trasladan a su infancia en las costas de Japón; otros son un tributo a figuras icónicas del flamenco, como La Perla de Cádiz. En el libreto que acompaña el disco se encontrarán las letras en su idioma original y traducidas al español.
El álbum lo componen once cortes que exploran una sonoridad global: “Más allá de las llamas” (soleá por bulerías); “Castillo de sombra y agua” (tangos de Granada); “Flor de olas” (seguiriya); “Vidalita”; “Soñando soles” (alboreá); “Tú me camelas” (tangos); “Ondo” (bulerías); “Asadoya yunta” (tangos); “Shorea robusta” (peteneras); “Estío” (alegrías) y “Vívela” (sevillanas).
Actualmente, Noriko Martín centra sus esfuerzos en la promoción de este trabajo, pero su objetivo es seguir profundizando en el aprendizaje del flamenco y explorar la composición en otros palos que aún no ha abordado.
José Francisco Ortega
Universidad de Murcia






